miércoles, 10 de octubre de 2012

LOS DENTRIFICOS Y EL CEPILLO DENTAL


El Cepillado y la Pasta Dental


El cepillado de los dientes del niño debe iniciarse desde temprana edad, alrededor de los 24 meses o según lo indique el médico del niño. Los niños necesitan que se los ayude con el cepillado hasta los 7 u 8 años de edad. Incluso antes de que su niño tenga dientes, es importante cuidar de su boca. Utilice una toallita o una gasa húmeda y frótela suavemente sobre las encías de su bebé para mantener su boca limpia. Puede utilizar un cepillo de dientes suave, humedecido con agua, una vez que le han salido algunos dientes al niño. Se recomienda consultar con el odontopediatra sobre la edad adecuada en que su hijo puede empezar a utilizar la pasta de dientes. Utilice sólo una pequeña cantidad de pasta dental ya que los niños pequeños a menudo lo tragan en vez de escupirlo.

La importancia del cepillado:

Cepillar los dientes adecuada y regularmente es la mejor manera de eliminar la placa dañina (una película delgada y pegajosa de bacteria) de los dientes y las encías.

¿Cuál es la técnica apropiada para el cepillado de los dientes?

Existe más de una técnica eficaz de cepillado, ya que todas las cavidades bucales son diferentes. Decidir cuál es la técnica más apropiada para su hijo depende mucho de la posición de los dientes y la condición de las encías del niño. Consulte con el odontopediatra de su hijo para determinar la técnica de cepillado más adecuada para la boca del niño.
Normalmente, la mayoría de los dentistas recomiendan una técnica de cepillado circular. Esto incluye el cepillado de sólo un pequeño grupo de dientes a la vez, cubriendo gradualmente toda la boca. Se enfatiza la importancia de mantener un movimiento circular o elíptico ya que un movimiento hacia adelante y hacia atrás puede causar:
  • Retracción de la superficie de las encías.
  • Exposición y sensibilidad de la superficie radicular.
  • Desgaste de las líneas gingivales.
En su lugar, los dentistas recomiendan el siguiente método:

  1. Coloque el cepillo un ángulo de 45º.
  2. Cepille los dientes suavemente; sólo un pequeño grupo de dientes a la vez (con movimientos circulares o elípticos) hasta que se cubra toda la boca.
  3. Cepille la parte exterior de los dientes, la parte interior de los dientes, las superficies de masticación y entre los dientes.
  4. Cepille la lengua suavemente para eliminar las bacterias y refrescar el aliento.
  5. Repita los pasos uno a cuatro por lo menos dos veces al día, en especial después de una comida o una colación.

¿Qué tipo de cepillo de dientes se debe usar?

La cabeza del cepillo de dientes debe ser pequeña aproximadamente 2,5 cm por 1,25 cm (1 pulgada por 1/2 pulgada) y tener un mango que permita sujetarlo con firmeza. Las cerdas del cepillo deben ser de nylon, suaves y redondeadas en los extremos. Esto asegura que las cerdas del cepillo alcancen la superficie de los dientes y los espacios intermedios. Algunos cepillos son demasiado abrasivos y pueden desgastar el esmalte de los dientes. Por ello, en la mayoría de los casos, no se recomiendan los que tienen cerdas medianas y duras.

¿Con qué frecuencia se deben cepillar los dientes?

Generalmente, se recomienda el cepillado dos veces al día durante al menos tres o cuatro minutos cada vez. Las personas generalmente creen que ya se cepillaron lo suficiente cuando, en realidad, la mayoría dedica menos de un minuto al cepillado. Además, es mejor cepillarse los dientes de tres a cuatro minutos dos veces al día, que cepillarlos rápidamente cinco o más veces en el día.
Los dentistas aconsejan cepillarse los dientes durante el día mientras se esté en el trabajo, la escuela o en lugares de recreación. Tener un cepillo a mano (en el escritorio o en la mochila) aumenta la probabilidad de que se cepille los dientes durante el día.

¿Qué es la pasta o crema dental?


También denominada dentífrico, la pasta dental está compuesta por los siguientes ingredientes de limpieza (expresados en porcentajes aproximados):
  • Agua y humectantes - 75 por ciento.
  • Abrasivos - 20 por ciento.
  • Espuma y agentes de sabor - 2 por ciento.
  • Amortiguadores del pH - 2 por ciento.
  • Colorantes y agentes que opacan y aglutinan - 1.5 por ciento.
  • Flúor: 0,24 por ciento.

Verdades sobre la pasta dental:

Cepillarse los dientes con dentífrico (especialmente los que contienen flúor) nos ayuda a:
  • Eliminar la placa.
  • Combatir las caries.
  • Fomentar la remineralización.
  • Limpiar y pulir los dientes.
  • Eliminar las manchas de los dientes.
  • Refrescar el aliento.
Nota: Se recomienda consultar con el odontopediatra sobre la edad adecuada en que su hijo puede empezar a utilizar la pasta de dientes.

¿Qué tipo de pasta dental es la mejor?



El flúor es el ingrediente más importante de la pasta de dientes. Siempre que contenga flúor, no importa la marca ni el tipo (pasta, gel o polvo). Todos los tipos de dentífricos con flúor son eficaces para combatir la placa y las caries así como para limpiar y pulir el esmalte de los dientes. La marca que usted escoja debe tener el sello de la Asociación Odontológica Estadounidense (American Dental Association, ADA) en su envase como prueba de que su seguridad y eficacia se han demostrado mediante ensayos clínicos controlados.
Algunos tipos de dentífricos ofrecen pirofosfatos para evitar la acumulación del sarro, mientras otros ofrecen fórmulas para eliminar las manchas de los dientes y que éstos se vean más blancos y brillantes. Sin embargo, al contrario de lo que dicen los anuncios publicitarios y las creencias populares, el flúor es el ingrediente activo que mejor protege sus dientes.

¿QUE HACER CUANDO UN DIENTE SE SALE DEL ALVEOLO POR UN GOLPE?


Cuando se sale la pieza dental del alveolo se llama avulsión, suele haber mucha sangre en la cara y en la boca de la persona, primero no pierda la calma.

Trate de observar si hubo pérdidas de piezas dentales.
Si es afirmativo lo único que debe hacer es calmar a la persona afectada, ofrecer que muerda suavemente una gasa estéril, para evitar una hemorragia profusa.


El paso siguiente: debe encomendar a otra persona la búsqueda de la pieza dental, Cuando la encuentre debe tomarla con una gasa estéril, si no dispone de gasa tome el diente por su corona.

Nunca tomarlo por la raíz; e inmediatamente colóquelo en un vaso plástico descartable con leche o solución fisiológica.
El transporte ideal será la solución salina de Hank.

Este producto es a la vez contenedor y presenta la solución como medio de transporte con los siguientes objetivos:

Que no se pierda el diente 

Que no se dañe durante el transporte 

Y que las células no se deshidraten.

Si no se dispone de ella, otro medio de elección es la leche, preferentemente fría, estos dos medios pueden mantener la vitalidad de las células del ligamento periodontal incluso tres horas extra oralmente.

Tenemos otros medios como el agua.
También la saliva o el suero salino por diferentes razones: hipotonicidad, osmoralidad, pH, etc.

No permitirán una viabilidad celular periodontal de más de 45 minutos sin la aparición de complicaciones, de cualquier manera, el medio de transporte elegido nunca debe ser en " seco".
No trate de limpiarlo o desinfectarlo y concurra dentro de las 2 horas al dentista.

Generalmente si Ud. hace lo indicado la pieza dental perdida puede ser reimplantada con éxito.
Lo normal es que tras sufrir el traumatismo, la persona se de cuenta que se le ha caído el diente o bien que lo tiene totalmente flojo y desplazado de su sitio.

Revisar el estado de la herida si la hay y del alveolo donde va el diente, ver que no haya una fractura del borde óseo que impida la colocación.
Coger el diente por la corona y lavarlo con suero fisiológico o con agua.
No tocar la raíz si no es necesario para limpiarla.

Colocar el diente en su sitio en el alveolo ejerciendo una presión ligera, fijarse en la orientación, si hay dudas, mirar el diente de al lado.

Luego ir al dentista, al centro de salud o a un centro de urgencias para recibir el tratamiento adecuado.
 En el caso de que el diente se haya aflojado pero no se haya caído, colocarlo bien en su sitio y remitir a su dentista.

Cuando el paciente llegue a la consulta, la primera medida será colocar el diente en la solución salina balanceada de Hank, o bien en suero salino.
Mientras se realiza una anamnesis muy rápida indagando, sobre todo, el tiempo que lleva el diente fuera de la boca y explorando el proceso alveolar.

Sin no hay fracturas, limpiar el alveolo succionando el cálculo, nunca, cureteándolo, y reintroducir el diente en su alveolo, tomándolo con un fórceps, por la corona y reimplantándolo suavemente.

Hacer morder al paciente con una gasa para terminar su colocación y permitir que de esa manera participe en su propio reimplante, si no fuera así habría que extraerlo suavemente y volver a reimplantar.

Así mismo comprobar que no existen fracturas del proceso alveolar ni que el diente está en sobre oclusión.
Controlar el caso cada 3 - 6 meses, durante un año.

Si entonces no hubiera signos de reabsorción realizar un tratamiento de conductos y tomar una radiografía final del mismo.

Controlar periódicamente, anual o biananualmente, durante 5 - 6 años, antes de emitir el pronóstico definitivo del caso.
Recordar siempre que lo que marca un poco el pronóstico es la rapidez con que se reimplante el diente.

IMPLANTOLOGIA DENTAL


La Implantología inició su desarrollo gracias a un descubrimiento surgido tras numerosos estudios experimentales y clínicos en el campo de la Biología, llevados a cabo por la Universidad de Göteborg, Suecia en los años 60 y en el Instituto para Biotecnología aplicada en Göteborg en los años 70. Dichas investigaciones iban dirigidas a ampliar conocimientos sobre las posibilidades de reparación y regeneración de los tejidos óseos y medulares y también desarrollaron estudios sobre el diseño ideal de los componentes no biológicos que reunieran los requisitos tisulares para producir la oseointegración a nivel molecular.
El descubrimiento de la oseointegración del titanio se produce al comprobar que las cámaras microscópicas de titanio que se implantaban en el hueso no podían ser retiradas una vez que habían cicatrizado porque la estructura de titanio se había incorporado completamente al hueso.
Desde ese momento se definió la Oseointegración como una conexión directa, estructural y funcional entre el hueso vivo y la superficie de un implante sometido a carga funcional.
La idea de aplicar este descubrimiento a la rehabilitación del edentulismo hace surgir en los años 60, tras numerosos estudios en animales, la técnica hoy conocida como Implantología Dental.
En el año 1965 se trató al primer paciente edéntulo según esta técnica todavía experimental. Desde entonces los estudios e investigaciones para perfeccionar los tamaños y formas de los implantes, así como el tratamiento del titanio para conseguir una oseointegración idónea han sido constantes.
En los comienzos solamente se recurría a la Implantología en casos extremos. El escaso nivel de conocimientos y la todavía frágil confianza en esta técnica obligaban a los primeros profesionales a ser cautelosos en la práctica clínica.
Sin embargo los favorables resultados clínicos y el perfeccionamiento de la técnica, unidos naturalmente al esfuerzo realizado por los laboratorios en el campo de la investigación, han ampliado las indicaciones de la Implantología hasta niveles en un principio insospechados.
Paralelamente a la mejora de la funcionalidad de los implantes los requerimientos estéticos han aumentado considerablemente de forma que hoy podemos ofrecer una estética impecable en los dientes anteriores, por ejemplo en el caso de traumatismos en personas muy jóvenes. El aspecto de la pieza rehabilitada será idéntico al resto de las piezas sanas, no siendo ya recomendable tallar las piezas colaterales para realizar un puente.

¿Qué es un implante?

El implante es un tornillo realizado en titanio puro y que ha sido sometido a un tratamiento especial en su superficie para garantizar la óseointegración al hueso. Se trata de una prótesis médica biocompatible, apta para ser implantada en el cuerpo humano y por lo tanto sometida a los más severos controles sanitarios desde su fabricación hasta la colocación al paciente.

ES una pieza de alta precisión, diseñada para resistir fuerzas muy considerables, como las realizadas por los maxilares en el proceso de masticación y que debe reunir unas condiciones de mecanización perfectas en cuanto al ajuste de su cabeza con las piezas protésicas que deben colocarse sobre él, de manera que no exista ningún tipo de holgura entre ellas.
Por todos estos motivos es importante trabajar con implantes de calidad reconocida.
Una pieza dental restaurada con un implante se compone de tres partes: el tornillo, el conector y la corona o funda.

Diferentes tipos y tamaños de implantes.

Existen multitud de tipos de implantes en el mercado.
En cuanto al material podemos distinguirlos en implantes de titanio de superficie lisa o de superficie rugosa, según el tipo de tratamiento de superficie que hayan recibido. En un principio todos los implantes eran de tipo liso pero en la actualidad hay estudios que demuestran la mayor rapidez y calidad de oseointegración del implante de tipo rugoso.
En cuanto al mecanismo antirrotatorio se dividen básicamente en implantes de hexágono interno, de hexágono externo. En un principio fue más común la utilización de sistemas de hexágono externo, sin embargo en la implantología actual la técnica más recomendable es la combinación del hexágono interno y el cono, que nos ofrece la capacidad de bloqueo por fricción, que permite realizar una prótesis más estable en el tiempo y nos brinda más posibilidades estéticas en la rehabilitación protésica.
En cuanto a su diseño hay implantes autorroscantes e implantes que no lo son. El diseño autorroscante ofrece una mayor estabilidad primaria y facilidad de colocación y reduce considerablemente la posibilidad de recalentamiento del hueso durante la cirugía. Estos implantes tienen un menor índice de fracasos según los estudios realizados. Los primeros implantes no eran autorroscantes, sin embargo la evolución de las casas fabricantes ha desarrollado cada vez diseños más autorroscantes.

La importancia de la prótesis. Diferentes tipos de prótesis sobre implantes:

Por lo general los pacientes suelen estar bastante informados de lo que son los implantes en lo que se refiere al aspecto quirúrgico, pero muy pocas personas saben las diferentes opciones que hay a la hora de elegir la prótesis.
En todo tratamiento de implantes la prótesis es fundamental, no solamente porque es lo que se verá una vez terminado el tratamiento, sino porque además de ella dependerá el grado de comodidad y funcionalidad y en definitiva la calidad final del tratamiento.
Así pues, es importante tener en cuenta que los tratamientos de implantes constan de dos fases: la cirugía y la prótesis. Y aunque la cirugía resulte siempre más llamativa y preocupe más al paciente, desde el punto de vista profesional la fase protésica es igualmente compleja y requiere conocimientos técnicos precisos, habilidad y un buen sentido de la estética para poder llevarse a cabo con resultados plenamente satisfactorios.
En cuanto a los diferentes tipos de prótesis que pueden colocarse sobre implantes podemos establecer una primera clasificación entre las prótesis removibles (de quitar y poner) y lasprótesis fijas.
La prótesis de quitar y poner sobre implantes son las más sencillas y económicas, dado que están elaboradas en resina. La ventaja fundamental de este tipo de prótesis es económica, siendo un tratamiento que puede ofrecer una estética aceptable, si bien la comodidad y funcionalidad pueden no ser muy satisfactorias. Este tipo de tratamiento requiere un menor número de implantes para su realización y es desde luego un enorme avance en comodidad con respecto a la tradicional dentadura postiza de toda la vida.
Las prótesis fijas se emplean tanto para rehabilitaciones completas (cuando se sustituyen todas las piezas del maxilar a la vez) como para puentes de varias piezas o para piezas unitarias. La prótesis fija va cementada o atornillada sobre el pilar del implante y por lo tanto solo puede retirarse por el profesional en las visitas de control, funcionalmente es el sustituto perfecto del diente natural y permite al paciente comer y hablar igual que si tuviese sus propias piezas.
La prótesis fija se realiza en cerámica y ofrece una estética considerablemente superior a la resina. Habitualmente las prótesis de cerámica sobre implantes se elaboran sobre una precisa estructura de aleación de metales que va recubierta con la cerámica y es de producción totalmente personalizada, sin embargo en los últimos tiempos se han empezado a usar en Odontología nuevos materiales como el zirconio, que permiten que las prótesis sobre implantes puedan realizarse sin usar metales, favoreciendo una mayor estética y biocompatibilidad.
No es exagerado decir que las piezas cerámicas de calidad son “joyas únicas” de elaboraciónartesanal y absolutamente personalizada para cada paciente teniendo en cuenta su fisonomía,su anatomía y sus preferencias estéticas. Nunca hay dos coronas iguales.

miércoles, 3 de octubre de 2012

ODONTOLOGIA EN LA TERCERA EDAD



Se abordaron los principales factores que repercuten negativamente sobre la salud bucodental del adulto mayor, entre los cuales figuran determinadas enfermedades, el temor al tratamiento odontológico, el propio proceso del envejecimiento y otros. Se hizo hincapié en el hecho de que la salud es parte esencial de la salud en general y de la calidad de vida de los ancianos, por lo que debe ser atendida adecuadamente por los profesionales del sector responsabilizados con ello.


La sociedad envejece rápidamente; el incremento del número de personas  mayores de  60 años es el factor poblacional que caracteriza los cambios demográficos actuales, junto al descenso de la natalidad. Cuba no escapa de esta situación, la expectativa de vida es de 75 años y el 12 % del total de la población está ocupada por el adulto mayor;  para el 2000 se espera que este grupo etario  represente el 14 % del total de la población. 

El envejecimiento hay que verlo como parte del desarrollo, las causas fundamentales de este incremento están dadas, entre otros, por las migraciones, descenso de natalidad y el mejoramiento de la atención médica; por tanto, el envejecimiento debe analizarse a través de su contexto sociocultural y por su influencia en la calidad de vida. 

Pese a que se dispone de los conocimientos necesarios para despejar ideas erróneas en relación con la salud bucodental y el envejecimiento, los gerontes siguen corriendo un alto riesgo de sufrir afecciones bucodentales, entre ellas: caries, alteraciones periodontales y cáncer bucal, cuya prevalencia no ha mejorado significativamente en este grupo; y tanto la sociedad en general, como los ancianos mismos continúan aceptando el deterioro bucal y del aparato masticatorio como un proceso inevitable del envejecimiento.


La estomatología geriátrica aborda todo aquello relacionado con afecciones bucales, condiciones crónicas y plan terapéutico; entidades estas que pueden ser más comunes en la edad avanzada y generar mayores complicaciones para la práctica dental, dada por el cambio en el estado de la salud bucal y en las actitudes del anciano, que algunas veces provocan efectos determinantes sobre dicha salud. 

El programa del adulto mayor de la Organización Panamericana de la Salud ha desarrollado la estrategia de motivar a los odontólogos sobre la atención primaria en ese campo.
En nuestro país, las directrices del Ministerio de Salud Pública consideran el programa preventivo para el adulto mayor, el cual incluye: 

1.      Programa nacional de atención al adulto mayor.
2.      Programa preventivo
3.      Programa de educación para la salud y modificaciones de hábitos nocivos.
4.      Programa de apoyo económico.

El cuidado estomatológico a la tercera edad en este momento ha tomado sumo interés y se le está dedicando  mayor tiempo. Para la atención a estos pacientes, el odontólogo debe tener un profundo conocimiento de los aspectos biológicos, por la sensible disminución de los mecanismos de adaptación y regeneración hística. Los individuos de edad avanzada requieren un enfoque diferente, tratamientos modificados y conocimiento de cómo los cambios hísticos dependientes de la vejez afectan los servicios de sanidad bucal. Muchos de estos cambios,  que en un tiempo se consideraron naturales y asociados con la vejez, en realidad son procesos patológicos específicos.

El dentista y el médico no pueden alterar los efectos de la edad, pero sí ayudar al paciente a ajustarse a los cambios físicos que se producen en su organismo.

En la salud general del anciano, influye mucho la cavidad bucal, ya que ésta tiene utilidad en el lenguaje, en la masticación y apariencia física, y por ende, en su autoestima. 

El odontólogo debe discernir si las quejas del anciano obedecen a transformaciones naturales o se deben a procesos patológicos debidos a: desnutrición, problemas endocrinos, etcétera.

Tiene particular importancia en el individuo de edad avanzada un inventario y una estimación cuidadosa y detallada del estado de salud. La historia clínica y examen incluirán las enfermedades pretéritas y actuales, y las experiencias dentales sufridas.

Resulta vital conocer la naturaleza exacta de todos los medicamentos que está tomando; datos que deben considerarse al plantear el tratamiento. Además se debe prestar particular atención al examen de los ganglios linfáticos, suelo de la boca, lengua y orofaringe. También la transformación creciente de los huesos del anciano debe tenerse presente al interpretar las radiografías.

Entre algunas de las principales enfermedades sistémicas que pueden tener efectos locales en la boca, figuran:

Diabetes: Aproximadamente la padece entre el 15 - 20 % de la población mayor de 65 años y por orden de prevalencia es la sexta enfermedad crónica más frecuente. Los diabéticos que no están compensados tienen más afecciones severas de la cavidad bucal; en tanto que los compensados tienen la misma frecuencia que los no diabéticos. 

La manifestación más común en los diabéticos es la enfermedad periodontal. Parece que tiene relación directa con la alteración en la función de los neutrófilos. 

ODONTOLOGIA BIOENERGETICA



INTRODUCCIÓN:
 
    La odontología bioenergetica desempeña en la actualidad un papel preponderante dentro del desarrollo de la medicina biológica; es la odontología del nuevo siglo; pues en la cavidad oral puede encontrarse el punto de partida o el factor desencadenante de una enfermedad sistémica, o puede ser el sitio a través del cual el organismo refleja una patología a distancia. Es necesario tener en cuenta que el ser humano es una unidad integral que todo esta inter.-relacionado a través del Sistema Básico de Pishinger y dentro de una unidad la boca con todo su contenidos de vital importancia debemos de tener en cuenta que al trabajar sobre una pieza dental trabajamos sobre todo esa unidad vital y que sino lo hacemos con criterio biológico y de la mejor manera posible podemos causar un desequilibrio de las fuerzas vital, por lo tanto una enfermedad.
 
QUE CARACTERISTICAS TIENE LA ODONTOLOGIA BIONERGETICA?

 
     La odontología bioenergetica minimiza o excluye el uso de medicamentos con base química, ocasionalmente generadora de efectos secundarios a corto o largo plazo, para el tratamiento de las afecciones y problemas de salud, utilizando como alternativa, procedimientos no agresivos como la homotoxicologia, la medicina biológica, la terapia neural, la terapia antihomotoxica, etc.
    En odontología neurofocal se realiza la testación personalizada de materiales: con el aparto del Dr Voll o Dermatron se realiza una testación previa de los materiales utilizados en odontología para determinar la tolerancia que cada paciente tiene y así emplear aquellos materiales compatibles con su organismo, o sea se pone en practica el principio fundamental de la medicina biológica que es la “individualidad del ser”.
    La odontología bioenergetica propone una conjunción de métodos  para ahondar en la carencia de salud del paciente y personalizar su tratamiento.
 
    Con esto no quiero decir que la odontología que se viene haciendo es mala, sino que  ya es hora de que empecemos a pensar que los dientes hacen parte del organismo y que están conectados con el, todo lo que hagamos en los dientes repercutirá en el cuerpo humano.
    La única diferencia entre la odontología convencional y la  bioenergética, neurofocal u holistica “radica en la actitud personal del odontólogo”, y en ningún caso son excluyentes una de la otra.
 
     Algunos profesionales de la salud como ser los médicos en ocasiones encuentran dificultades en el éxito de sus tratamientos debido a  obstáculos a los cuales se demoninan “campos interferentes energéticos”.
 
 
¿QUÉ IMPOTANCIA TIENEN LOS DIENTES EN MI  SALUD GENERAL?
 
    Los dientes tienen una relación directa con la salud general del individuo. Es muy importante que conservemos los dientes sanos y una correcta oclusión (mordida) lo que permite tener una adecuada masticación, buena vocalizacion y estética.
     A demás de esto desde el punto de vista de odontología bioenergetica los dientes actúan como moduladores energéticos entre los diferentes órganos y sistemas.
    Cuando el odontólogo no relaciona al diente con todo el paciente sino que ve al paciente como un gran diente y cree que puede poner cualquier material sin que puede afectar a todo el organismo, esta desconociendo al integridad del ser humano.
    Una persona que pose un buen estado bucodental refleja una buena salud general.
 

LA CARIES RAMPANTE O ENFERMEDAD DE BIBERON


La caries dental es una enfermedad infecciosa crónica que cursa con desmineralización y desintegración progresiva de los tejidos dentarios calcificados.

Es un proceso dinámico que se caracteriza por unas reacciones químicas que dan como resultado la destrucción final del diente, desde su superficie hacia el interior.

La caries de biberón también es conocida como la caries dental del bebé, síndrome del biberón o caries de la lactancia, siendo esta última denominación la más correcta ya que es una caries rampante que afecta a la dentición primaria de los lactantes y niños de corta edad.

Está relacionada con:

Uso frecuente y prolongado de un biberón con contenido líquido con carbohidratos fermentables como zumo de fruta comercializado, uso de jarabes vitamínicos o untar el chupete con miel o azúcar durante el sueño.

Alimentación materna prolongada.

Los dientes que se afectan principalmente son los cuatro incisivos de leche superiores y las primeras muelas de leche tanto inferiores como superiores, los caninos inferiores se ven implicados con menos frecuencia. No se ven afectados normalmente los incisivos de leche inferiores, porque con el hábito de succión de los niños hace que el labio inferior proteja a estos dientes.

La prevalencia de este cuadro clínico oscila entre el 3-51%, obteniéndose las cifras menos elevadas en los países industrializados por una mayor higiene oral, mayor información progresiva sanitaria y visitas al odontólogo a edades más tempranas. En la población española la prevalencia es aproximadamente del 13% (según un estudio de Ostos y cols.).

Se ha encontrado que existe relación socioeconómica de la caries del biberón en el mundo industrializado, encontrándose mayor nivel de enfermedad en niños procedentes de familias más pobres, con menos estudios, padre único o familias recién inmigradas.

Causas

Para que se origine cualquier tipo de lesión de caries es necesario que confluyan en el individuo tres factores. Éstos están claramente diferenciados en el conocido diagrama de Keyes y son: bacterias patógenas, sustrato y susceptibilidad del huésped, influyendo también el factor tiempo. Las lesiones de la caries de biberón tienen su origen en la ingesta prolongada de líquidos que contienen sacarosa, a menudo en forma de jarabes o biberón. La causa principal es la presencia durante tiempos prolongados de un biberón que contiene leche u otro líquido con hidratos de carbono, sobretodo durante el sueño. La leche, tanto bovina como materna, tiene baja cariogenicidad, pero algunos autores piensan que los radicales ácidos producidos en la metabolización de la lactosa presente en la leche pueden desmineralizar el esmalte dental. La caries del lactante es una enfermedad incuestionablemente inducida, ya que el biberón se le da al niño para inducirlo a que se duerma cuando conviene a los padres. Cuando el niño se toma el biberón, la tetina se apoya contra el paladar mientras la lengua (que está en contacto con los labios, cubriendo a los incisivos inferiores), en combinación con los carrillos, fuerza el contenido hacia la cavidad bucal. Cuando el niño se adormece hasta finalmente dormirse, la velocidad de deglución disminuye, al igual que la secreción y flujo salivar. De esta forma, la leche en la boca forma una colección estancada que baña los dientes, excepto los anteroinferiores ya que como la lengua se mantiene en contacto con los labios impide que se acumule la leche a su alrededor. Durante este periodo se forman ácidos que continuamente producen desmineralizaciones en el esmalte. Si este proceso se repite con frecuencia lleva a la aparición de caries. El hábito de succión de biberón puede ser nocturno (el más frecuente) o diurno, y eso determina patrones distintos de afectación. En el patrón diurno se afectan todos los dientes inferiores excepto los incisivos (por acción protectora de la lengua) y las caras oclusales de los dientes posteriores. Además del biberón y chupete, hay otros factores que pueden influir en la aparición de este tipo de caries como son: la lactancia materna prolongada, la actividad muscular orofacial, la frecuencia y duración del hábito, las alteraciones estructurales de los tejidos duros dentales, la capacidad tampón y cantidad de la saliva del niño y la respiración oral.

Manifestaciones clínicas

Esta entidad se caracteriza principalmente por lesiones de rápida progresión en las superficies lisas de los dientes superiores sobretodo. Las lesiones pueden incluso rodear completamente al diente, pudiendo decapitarse y quedando el diente a nivel de encía. Las lesiones producidas por el chupete impregnado son generalmente menos agresivas que las producidas por el biberón, debido al tiempo de contacto del alimento cariogénico con los dientes. La lesión inicial suele ser una manchita blanca o punteado del esmalte al poco tiempo de salir los dientes, pronto cambian de color hacia un amarillo claro y se extienden hacia los lados y hacia abajo. En los estadios avanzados, ya hemos dicho que por confluir las lesiones se produce la fractura de la corona del diente, involucrándose la raíz de los dientes, pudiendo dar lugar a lesiones inflamatorias. Si la caries no se trata a tiempo puede producir gangrena pulpar y hacer aparecer flemones en los niños.

Repercusiones clínicas

Además, esta clase de lesiones puede tener otro tipo de consecuencias como son: infecciones dentarias; dificultad para el tratamiento, por lo grandes que pueden llegar a ser las lesiones y por la corta edad del paciente; problemas estéticos; dificultad para masticar; dificultad para una correcta pronunciación; puede alterar la erupción de los dientes sucesores; puede dar lugar a problemas de espacio que a la larga necesiten tratamiento ortodóncico.

¿Cómo podemos evitarlo?

La caries dental es un problema sanitario muy importante en la infancia. Pero la población no está muy sensibilizada con este problema, por lo que los odontopediatras deben tener un objetivo que debe ser difundir medidas de prevención sencillas y al alcance de todos para erradicar hábitos tan perniciosos como los que producen las caries de biberón.
Las medidas a tomar para la prevención de la caries de biberón son:
Sugerir la primera visita al odontólogo a partir de los nueve meses de vida, cuando las caries por amamantamiento todavía no se han producido.
Mantener al niño vertical mientras se alimenta, e impedir que se duerma durante la alimentación con el biberón. Si esto ocurre, es importante despertarlo y limpiarle los dientes con una gasita o darle agua que retirará los restos de leche.
Evitar prolongar la alimentación con el biberón. Cuando el niño sea capaz de beber con un vaso se debe eliminar el biberón, aproximadamente a los 12-15 meses. Para no eliminarlo de golpe se puede sustituir el contenido por agua, el niño en unas 3 semanas se adaptará.
Los padres deben cepillar los dientes de los niños tan pronto como erupcionen, pero sin dentífrico para que el niño no se trague la pasta. En los niños con los que no podamos utilizar un cepillo, se le limpiarán al niño los dientes con una gasa.
Es muy importante informar a los padres sobre las sustancias que tiene un alto potencial cariogénico como son: la leche condensada, azúcar, zumos envasados... e indicarles que no impregnen el biberón o el chupete con estas sustancias.

EL EMBARAZO Y LAS ENCIAS


Las encías se inflaman y tienden a sangrar con facilidad durante el embarazo debido a las hormonas, del mismo modo que sucede con las membranas mucosas nasales, lo cual suele producir hemorragias nasales frecuentes.
Las mismas hormonas del embarazo hacen que las encías sean más propensas a acumular sarro y bacterias, por lo que una frecuente y correcta higiene dental se hace especialmente necesaria durante estos meses si no queremos que la situación empeore. Es muy habitual que las encías sangren en poca cantidad durante el cepillado de dientes o tras el paso del hilo dental.
Debemos prestar especial atención a unas encías enrojecidas, abultadas, doloridas y sangrantes en exceso, ya que podrían ser signo de gingivitis la cual, sin recibir el tratamiento adecuado, podría derivar en periodontitis.
Estas complicaciones de las encías podrían desencadenar un parto prematuro si no son tratadas del modo correcto y a tiempo, por lo que se hace precisa una visita al especialista. Otro argumento importante para mantener unas encías sanas es que los problemas periodontales también podrían hacer que la mujer tenga un bebé de poco peso.
Y, ya hablando de la madre, otra razón para cuidarse la boca es que los dientes tienden a aflojarse en sus alveolos durante el embarazo, por lo que no querremos que el dicho de que “una mujer pierde un diente con cada hijo” se cumpla.
Es fácil prevenir, y manteniendo una higiene bucal correcta y frecuente y haciéndose las revisiones periódicas en la consulta del dentista evitaremos complicaciones mayores que puedan afectar a las encías durante el embarazo.
La gingivitis, una afección frecuente durante el embarazo, es una forma de enfermedad periodontal que conlleva inflamación y sangrado de las encías, debido a la infección que destruyen los tejidos de soporte de los dientes (encías, ligamentos periodontales y hueso alveolar).
La gingivitis se debe a los efectos a largo plazo de los depósitos de placa, y más del 50% de todas las mujeres embarazadas experimentan alguna forma de gingivitis del embarazo. Usualmente la gingivitis no trae aparejado riesgo alguno, a menos que no se la trate a tiempo.
Hay que cuidar mucho la prevención y tratamiento de esta infección, porque en el caso de complicarse, los problemas periodentales podrían dar lugar a un parto prematuro.
Hay varias razones que hacen que la gingivitis sea tan frecuente durante el embarazo :
  • El incremento del flujo sanguíneo que se produce durante le embarazo es el causante de que las encías se inflamen y duelan, e incluso que sangren, aumentando el riesgo de padecer gingivitis.
  • También juega un papel importante el el riesgo de desarrollar gingivitis durante el embarazo el aumento de los niveles hormonales en esta etapa: las encías y los dientes se vuelven más sensibles a las bacterias que se ocultan en la placa.
  • Un factor menos relevante (y que no en todos los casos está implicado) serían las náuseas durante el embarazo, que podrían provocar en algunas mujeres la aversión hacia la pasta dental o a una higiene profunda de la boca, ya que le provocaría vómitos.
  • En el caso de que las náuseas vayan acompañadas de vómitos, el incremento de los vómitos durante el embarazo también puede perjudicar las encías. Ello es debido a que el ácido estomacal del vómito podría llegar a carcomer el tejido de las encías y el esmalte de los dientes, haciendo que la boca se vuelva mucho más sensible.
  • La congestión nasal que durante el embarazo puede provocar el exceso hormonal que inflama las mucosas nasales podría conllevar una respiración frecuente por la boca. La respiración oral habitual aumenta el riesgo de gingivitis y de caries.
Como prevención de la gingivitis seguiremos una correcta higiene bucal, con cepillado de dientes tras cada comida, uso de hilo dental, enjuagues bucales, visita regular al dentista e incluso alguna limpieza de boca. También se deben evitar los alimentos que contengan azúcar refinada en grandes cantidades, y en cualquier caso lavarse los dientes inmediatamente después de consumirlos.
De estos modos frenaremos la acumulación de placa y de sarro y prevenimos la aparición de gingivitis.
Los síntomas de gingivitis se localizan en las encías, que aparecerán sensibles o inflamadas, enrojecidas o de color rojo-violáceo, o muy brillantes. También hemorragias frecuentes tras cepillarse los dientes o pasarse el hilo dental. Llagas en la boca y un sabor desagradable que no desaparece también podrían ser síntomas. Hay que acudir al especialista en estos casos para un correcto diagnóstico.
Si ya tenemos gingivitis, el mejor tratamiento para curar la enfermedad de las encías sería realizarse una limpieza bucal completa en el consultorio del dentista, aparte de seguir una correcta y frecuente higiene bucal. La gingivitis avanzada también podría llegar a requerir una técnica de limpieza especial, como el alisado radicular, proceso durante el cual se remueve completamente la placa presente en las raíces de los dientes.
En cualquier caso, recordemos que con las pautas citadas anteriormente la gingivitis durante el embarazo es muy fácil de prevenir, y nos ahorraremos preocupaciones y complicaciones innecesarias en estos momentos tan importantes para nuestra salud.